lunes, 21 de enero de 2013

Adiós a las editoriales mafiosas

     Señores, en algo más de un fin de semana, he vuelto a publicar en Bubok los libros que la editorial Portilla me había publicado de forma, por cierto muy mediocre, exigiéndome incluso el pago del ISBN, que puede obtenerse hoy día gratuitamente, y sin que hasta la fecha hubiera visto beneficio alguno. Pasaban por ser una editorial de autopublicación gratuita aunque comprando los ejemplares que se quisieran tener. Aseguraban falsamente que la editorial contaba con agentes en todos los países pero, a la hora en que mi librero quiso pedir mis libros, el presidente se descubrió y declaró que no tenían ningún agente en España, que era yo el que tenía que vender los libros en las librerías locales. No me dejó comprar los ejemplares en Amazon, porque, de todas las ventas por internet, me correspondía el 50% según el contrato pero, como no tenía intención de pagarme beneficio alguno (¿desde cuando un ladrón da dinero a nadie cuando está manos al trabajo?), si yo compraba en Amazon no le quedaba más remedio que pagarme al menos el 50% de lo que yo comprara y era una cifra que desconocería por lo que habría tenido que pagarme absolutamente todas las ventas de Amazon en adelante y se le fastidiaría el invento. Pero, para mayor INRI, cuando compré en su web, que era donde me recomendó comprar, me descontó el 45% pero pagando gastos de envío estratosféricos. Y cuando le recordé que el 50% del 55% restante me lo debía pagar según el contrato, cuál no fue mi sorpresa cuando me dijo que no, que aquello era el capítulo de ventas por librería, del que, según el contrato, no me correspondía más que el 10% pero que ese 10% no le correspondía pagarlo a la editorial sino al librero. 
     Tardé unas horas en informarme de otras editoriales y en cuanto encontré unas alternativas seguras, rompí con Portilla con palabras muy elegantes. Su respuesta fue que estaba rompiendo mi contrato para no tener que ver cómo me arrepentía y tener que tolerarme más tiempo porque no aguantaba mi malcrianza.
     Hacía meses que había contemplado la posibilidad de fichar por otra editorial que prometía lo mismo que Portilla, que se llamaba union-pc, con una sucursal en Mallorca pero de origen austríaco. Después de enviarles mis documentos de word para su publicacion, decidí ver qué se decía de esta editorial y descubrí en un blog que eran mucho más mafiosos y siniestros que Portilla. 
     ¿Y qué tiene de malo publicar en Bubok, que está subvencionado por el ministerio, que es, de verdad, gratuito y que indica las ventas en un marcador que tienes en tu perfil de la página? Publicas sin intermediarios y tienes un beneficio no del 50% (y en teoría) sino del 80%. Pero yo no quiero ni el beneficio, yo solo quiero llegar a los hogares y a las almas de la gente. He marcado 0 beneficios del autor y mis libros se venderán a precio de costo únicamente y el pdf absolutamente gratuito. Eso es lo que me distingue de Portilla y de otros como él, que no se me quedan las cosas pegadas a las manos.

7 comentarios:

  1. Luís te deseo lo mejor con Bubok, y te vuelvo a repetir lo mismo hay que estar con los ojos bien abiertos y como bien has hecho informarse con extrema atención de la editorial con la que vas a trabajar. Mi opinión es que eres un escritor con un sello personal indiscutible, también demostrado cuando comentas que el fin de tu obra no reside en el beneficio. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Un abrazo, Mónica, espero que no me vuelva a pasar algo así.

    ResponderEliminar
  3. Estoy segura de que algo parecido no te volverá a suceder. Por fortuna de la mala suerte se sale fortalecido.

    ResponderEliminar
  4. gracias por informar primo y seguro que ya no te pasa a ti ni a nadie más

    y no tiene nada de malo publicar en bubook :)

    ResponderEliminar
  5. Pues desde luego que no tiene nada de malo, prima, yo ahora estoy supercontento porque hoy he llegado a la cifra de 100 descargas gratuitas de mis libros ;)

    ResponderEliminar
  6. felicidades primoooooooooo!!!!!!!!

    ResponderEliminar